domingo, 2 de junio de 2013

Fases de la reproducción de las tortugas

A lo largo de prácticamente toda mi vida he tenido y tengo tortugas tanto de tierra como de agua. Algunas de ellas ya murieron, otras llegaron nuevas e incluso una ya era habitante de casa cuando yo llegué. Pero desgraciadamente nunca han llegado a dejar descendencia, pues no sabíamos qué hacer para que se culminara la reproducción una vez puestos los huevos. En mi post de este año sobre tortugas, me interesaba buscar cosas sobre este tema que resumiera las fases, consejos y procedimientos. La madurez sexual de las tortugas de tierra se alcanza bordeando los 10 años de edad, mientras que las de las de agua está entre los 5 y 6 años. Pero, lo primero de todo, es importante que sepamos distinguir entre el macho y la hembra. Así, como ya indiqué hace un tiempo, los machos son (salvo alguna excepción) casi siempre más pequeños que las hembras. Además, suelen tener las uñas de las patas delanteras más largas, la cola más gruesa y larga, la cloaca más alejada de su base y el plastrón (zona posterior del caparazón.) de forma cóncava. Precisamente todas estas distinciones le ayudan tanto en la fase del cortejo como la cópula.

El cortejo y la cópula- El cortejo puede durar de quince minutos a media hora y viene condicionado por factores ambientales de temperatura y por lo general tiene lugar cada año en dos fases: en primavera, poco después de finalizar la hibernación, y a finales de verano, acercándose al otoño. La diferencia es que en la segunda época las hembras no realizan las puestas de huevos, sino que guardan el esperma del macho para el año siguiente. Durante el cortejo, el macho persigue a la hembra y le propina golpes en su parte trasera utilizando la parte anterior de su caparazón, escondiendo su cabecita para evitar dañarse. Los golpes pueden escucharse a varios metros de distancia, aparte de que los machos se dediquen casi todo el día. Y es que desde luego los hombres no nos diferenciamos tanto de las tortugas. Por otra parte pueden llegar a morder las patas de la hembra y precisamente les puede provocar heridas. Por ese motivo, aparte de la tremenda hambre sexual de los machos no es recomendable dejar a una hembra con demasiados. Finalmente, trepa sobre el caparazón de ella apoyando en él sus patas delanteras y en suelo las traseras, comenzando la cópula. Durante la misma, podemos ver al macho abriendo la boca y, según la raza, llegar a escuchar sus gemidos.

Puesta de los huevos.- Si por ejemplo las tortugas viven en un patio, la falta de un suelo blando para excavar y crear un nido ocasiona la retención de los huevos y puede ser peligroso para su salud. En muchas ocasiones he llegado a ver a mi Poli, tortuga de tierra hembra, muy nerviosa, moviéndose por todo el patio para terminar en una esquina destrozando con sus patas varias cajas de cartón. Y es que en realidad estaría intentando crear un nido, ya que este comportamiento es típico de las tortugas antes de poner huevos. Las puestas tienen lugar aproximadamente en los meses de mayo y junio, habitualmente un mes y medio después de la cópula y por la mañana. Los agujeros que realizan en la tierra pueden alcanzar lo diez decímetros e incluso ablandarse con su propia orina. Expulsan los huevos a continuación y vuelven a tapar la tierra con sus patas. Por supuesto, las hembras más jóvenes siempre realizarán más puestas, del mismo modo que se pondrán más huevos en las primeras de cada año.


Incubación de los huevos.- Realizada la puesta, podemos dejar que se incuben de forma natural o artificial. Si se ha realizado en el recinto adecuado y el clima es bueno (temperatura estable), lo mejor es no manipular nada y dejar que las crías nazcan en agosto o septiembre. De lo contrario (mucha humedad o mal tiempo), se puede optar por colocarlos en una incubadora. En tal caso, los huevos se sacarán del nido cuanto antes, pero nunca se deben voltear tal y como se depositaron (se puede poner una marca con lápiz). El termostato debe de asegurar a los huevos una temperatura con valores situados por lo general entre 28-31 ºC. También hay que controlar la humedad, que será posible con el higrómetro (un valor medio de 60%). Sin embargo, tanto en temperatura y humedad como en tiempo de incubación puede variar según la especie de que se trate, por lo que para asegurarnos siempre será necesario consultar con el veterinario.

Nacimiento y cría de las tortugas bebés.- Para romper la cáscara, disponen de una pequeña protuberancia afilada en su pico ("diente de huevo"), aunque desaparecerá a los pocos días de nacer. Pueden llegar a tardar en desprenderse de toda la cáscara del huevo entre uno y dos días. Aunque se alargue más, es recomendable no intervenir. Una vez que salen de él, tienen todavía colgando de ellas el llamado saco vitelino en su ombligo, pero en pocos días lo absorberán completamente. Podemos desinfectar la zona umbilical con antiséptico, para que cicatrice bien y vigilar que nada se le enganche en dicha zona. Mientras que no desaparece ese saco (cuatro días), las tortugas bebés no se alimentarán de nada. El primer año deben de alojarse en un terrario y nunca al aire libre, para controlar la temperatura ambiente. Las de agua deberán de colocarse en un acuario con calentador. Por otra parte, no se les debe permitir hibernar porque carecen aún de la energía suficiente para sobrevivir. Ya lo comentamos en este post.

Caso especial: cesárea.- Sí, sí, no es ninguna broma. ¿Qué ocurre cuando una tortuga no puede poner los huevos? Me remito a este enlace del blog del veterinario Pepe Targa, que con todo lujo de detalles describe una exitosa operación a una tortuga de agua que sufría retención de huevos. Felicidades Pepe por ese gran trabajo, de parte de un admirador eterno de estos animales :)

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