domingo, 26 de mayo de 2013

Hacia un nuevo sistema de partidos

La noticia política de esta semana ha sido la insinuación, según los medios de comunicación, de que el ex presidente del Gobierno José María Aznar podría volver a la política, a raíz de unas declaraciones no exentas de ambigüedad que fueran vertidas en una entrevista concedida a Antena 3. Creo sinceramente que esa vuelta es improbable y que más bien se trata de un debate inventado por la prensa, de forma que no se hable de lo que verdad importa. Aparte de la crisis económica, se ha traducido esta dificilísima época para nuestro país en una crisis de imagen de los partidos políticos y sobre todo de los grandes. Tanto es así, que vamos camino de evolucionar a un nuevo sistema de partidos mucho más competitivo que el vivido hasta ahora, con preponderancia del bipartidismo. Echemos un vistazo a la situación y problemas actuales de los partidos de ámbito estatal en España.

El PP ya de por sí se está dañando con su política de cumplir todo lo que ordena la Comisión Europea y Merkel desde Alemania, introduciendo todo tipo de recortes, subidas de impuestos y otras medidas que lo único que ocasionan es incrementar el descontento y ahogar el poco consumo que hay. Todo esto lo implantó en los primeros meses de gobierno, pero ha sido suficiente como para que haya quemado su imagen. El desgaste de un Presidente electo más rápido de la historia democrática de España desde 1977. A todo esto se le une el caso Bárcenas, embrollo de sobresueldos en negro, contabilidad "B" y corrupción del que cada vez hay más noticias en los medios. Puede que los afines a la izquierda metan más caña, pero esto no olvidemos que lo sacó El Mundo, un periódico tradicionalmente a favor del Partido Popular. Es fácil intuir que fue una filtración de alguien de dentro del partido. El liderazgo de Mariano Rajoy es más débil que un futbolista en pleno partido con un ataque de gastroenteritis. Eso sí, casi todos los votos peperos parece que se van a la abstención. Con tal de que, según ellos, no se beneficie el PSOE, antes se quedan en casa.

El PSOE está aún peor que el PP en intención de voto y valoración de su candidato. Y es precisamente el máximo culpable: Alfredo P. Rubalcaba. Aún teniendo mayores valoraciones de liderazgo que su oponente, desde el punto de vista politológico, no evitó la derrota socialista por mayoría absoluta y para nada encarna el futuro de este partido más que centenario. Lo peor es que ni siquiera hay alguien que realmente aspire a dirigir un partido deshecho que ha sufrido una gran sangría de votos que sobre todo se marchan a Izquierda Unida, a la abstención y en menor medida a UPyD. La nefasta política de Zapatero en época de crisis ha hecho mella en los votantes ideologizados con la izquierda pero que carecen de una férrea identificación partidista, lo que cuadra con la mayor crítica de la izquierda con las actuaciones de sus partidos. Carme Chacón no se está ganando la sucesión, pues así por ejemplo en diversos ejercicios de indefinición no es capaz de apostar por la unidad del Estado y decir "no" de forma tajante a las aspiraciones secesionistas en Cataluña, si es que realmente aspira ser Presidenta de España. Además, tampoco puede dar el PSOE demasiadas lecciones contra la corrupción con el caso aún abierto de los ERE en Andalucía.

IU es sin duda el partido más beneficiado por la crisis, que está siendo su auténtico combustible. Habitualmente suele subir cuando el PSOE está mal y hundirse cuando todo lo contrario, pero las encuestas le señalan una importante subida de confianza y de simpatía. Y, al parecer, no ya de una buena cifra de votantes socialistas, sino también una activación de gente que habitualmente no vota o lo hace esporádicamente. Eso sí, el componente ideológico de esta formación es considerable. Y no me quiero ni pensar si estos señores llegaran a gobernar algún día, pues sólo nos podríamos imaginar algo bastante parecido a Venezuela, Cuba o Corea del Norte. Como oposición son un partido muy a tener en cuenta, pero gobernando impondrían muchas cosas que escapan de la democracia y el consenso, a pesar de que se amparan en llamar al actual sistema "dictadura". Su política de veneno no va contra el PP porque él solito se destroza. Contra el PSOE sí, pero en escasa medida. Pero contra UPyD es realmente feroz, más que nada porque las propuestas de uno y otro son muy parecidas, pretenden captar a los descontentos o abstencionistas y se diferencian en la ideología. Una quiere dividir, la otra unir.


Con UPyD reconozco que no puede ser neutral porque soy afiliado. Pero está bien ejercer un poco de autocrítica. El partido sube, pero no lo suficiente tal y como está el escenario. ¿Cuál es el problema? Al margen del acoso y derribo manipulador de la formación anterior, es necesario establecer una mejor política de comunicación de las propuestas y sentido de las votaciones de forma que no conlleven a malas interpretaciones. Ahí creo que el partido no está funcionando todo lo bien que debería y es donde más daño está haciendo la llamada política del veneno y la desinformación. Especialmente hay que reseñar los errores de Toni Cantó que, a pesar de que algunos se hayan exagerado, han deteriorado y no poco la imagen de uno de los políticos más distinguidos del partido. Son cosas que se deben de corregir. Otra historia distinta es que otros partidos lancen propuestas demagógicas, como la de hace unos días, para resaltar luego en Twitter el voto de abstención y no decir ni media del voto negativo del PP. A mí no me extraña. Por último, no me cansaré de sugerir que Ciutadans se una a UPyD. Podríamos tener 8 ó 9 diputados ahora mismo.

EQUO es de alguna manera el heredero del partido de los Verdes, cuyo discurso se fundamenta en la equidad social y el ecologismo. De momento no tienen representación en el Congreso, pero está causando bastantes simpatías en la izquierda. Bueno, menos a IU, que también está metiendo caña contra esta nueva formación por inmiscuirse en su espacio de votantes. Y es que EQUO es otro partido necesario, preocupado por el medio ambiente y que una sola reforma de la Ley Electoral consentiría su entrada en las instituciones. Porque dado que los partidos grandes no desean modificar los privilegios que le concede el estatus actual, la única forma de obligarles a ellos es toda vez que se erosiona su simpatía en los ciudadanos.

Y para terminar, otro partido de ámbito estatal es SCD, que es Sociedad Civil y Democracia. Su página Web es esta. Se trata de una extraña formación, catalogada por algunos de derecha populista, fundada por el polémico Mario Conde. Sin embargo, este señor más conocido por su expolio cuando era presidente de Banesto y que fue responsable de la destrucción del centro político en 1993 (CDS), ha decidido recientemente abandonar el cargo de líder que ocupará otra persona elegida en julio. ¿Habrá sorpresas? De momento, en las elecciones gallegas de 2012 no se ha comido un rosco. Pero lo que más choca es que este señor, precisamente, pretenda dar lecciones contra la corrupción y la justicia.

Pero sea en ese partido o en otro, seguro que de aquí a 2015 nos encontramos con alguna sorpresa que quiera captar esa abstención descontenta. Porque, la verdad sea dicha, no creo ni mucho menos que el día de las elecciones más de la mitad se quede en casa. Porque los procesos electorales se configuran fundamentalmente para animar al voto y reactivar a la gente. Pero también es posible que alguien más se aproveche de esta situación. Solo espero que sea para bien del sentido común. Porque yo sigo pensando que esta crisis no la soluciona NADIE por separado, sino todos juntos favoreciendo una adecuada transición pactada. Antes de que en algún momento esto explote y pueda haber hasta intentos de golpes de Estado que no conlleven nada bueno. La situación es crítica, el disgusto de los ciudadanos generalizado y eso está produciendo una grave crisis de confianza en las instituciones y el funcionamiento del sistema.

No hay comentarios: