sábado, 20 de octubre de 2012

Cincuenta brillantes años

El matrimonio es una institución que hoy día es muy distinta a lo que venía siendo tradicionalmente. Casarse y seguir casado se está por propia voluntad y en algunos casos es complicado llegar a convivir muchos años sin tener alguna riña. Pero existen otros muchos en que las cosas buenas y malas se soportan pase lo que pase y queriéndose casi igual que el primer día. Creo que es el caso de mis padres, que hoy cumplen nada menos que... ¡50 años de casados! Sí, hoy son sus Bodas de Oro. Tal día como hoy, sábado 20 de octubre y de 1962, se dieron mis padres el "sí, quiero" en la iglesia de San Pedro del Pinatar (ahora tenemos dos) y unían sus vidas hasta que la muerte les separe. Dos años habían estado de novios, prácticamente exactos ya que se conocieron en las fiestas del Pilar en la localidad de Pilar de la Horadada, localidad pegada a su pueblo de nacimiento y residencia. Mi madre era la tercera de cuatro hijos, mientras que mi padre era el último de siete y era huérfano de progenitor.

Mis padres vivieron la delicada situación económica producto de la guerra y la existencia de una dictadura. Ambos proceden de familias humildes, pero juntos pudieron luchar por sus sueños y consiguieron disfrutar de una vivienda y formar una familia. Mi padre ha trabajado como albañil y ha sufrido mucho teniendo que  currar todo el día con las inclemencias del tiempo y atravesar épocas de paro. Mi madre no ha podido tener un empleo, pero ha luchado también por sus hijos y les ha dado la mejor educación que ha podido. Tuvieron mis padres tres, naciendo por este orden mi hermana, mi hermano y yo. Más de quince años de diferencia existieron entre mi hermano y yo, pero de conformidad con la familia tipo más extendida de aquél momento llegué como tercer y último. Y de bien pequeño recuerdo muchas cosas como fiestas con toda la familia. Cuando vivían muchos que hoy desgraciadamente ya no viven, como los dos padres de mi madre, dos hermanos de mi padre y bastantes más. Estas cosas desde luego te hacen comprender que más vale aprovechar al máximo, todo lo que se pueda, el tiempo con tus familiares. Porque no te van a durar toda tu vida necesariamente.

En definitiva mis padres han envejecido juntos y pienso que son un ejemplo de convivencia, de pasar muchos años juntos y que nunca deje de haber amor verdadero en la pareja. Parece que en la actualidad se suele tener menos paciencia y quizá eso sea la causa de la ruptura innecesaria de algunos matrimonios. Por su fuerza y unión les admiro y eso es lo que yo quisiera tener cuando tenga la fortuna de casarme con mi novia (desconozco el momento, pero lo deseo). Pero hoy es su día, hoy es un día para darles la enhorabuena por este cincuentenario de amor. Y por supuesto también las gracias, porque no sólo tienen el mérito de llegar a esta cifra tanto por salud como por amor a estos 50 años, sino también el de ser unos estupendos padres. He tenido la suerte de tener unos padres que han dado más a sus queridos hijos de lo que quizá podían en realidad.

Con todo mi cariño, muchas felicidades papás. Y sólo pediros que aún sigáis los dos juntos y en mi vida por mucho tiempo más. Pues todo el que lleváis en la mía sigue siendo poco para lo mucho que me habéis dado.


4 comentarios:

Javi Signum dijo...

Pues felicítalos de mi parte. Que gran entrada en honor a ellos. Ahí se ve la clase de hijo que tienen.
Un abrazo.

Raw dijo...

Muchas gracias! también por la parte que me toca, pero también han padecido conmigo jaja! es broma, lo que más me alegra es que sigan con nosotros y con buena salud.
Un abrazo.

Juan A. Ros dijo...

Si celebrar las bodas de plata es algo maravilloso, celebrar las de oro debe ser algo extraordinario, y por muchos años más.
Qué gran día tuvísteis que pasar todos en familia.
Una entrada-homenaje inolvidable.
Muchas felicidades.

Raw dijo...

Muchas gracias, fue un bonito día la verdad. Yo no sé si algún día cumpliré esa cifra porque para ello más que nada tendría que vivir muchos años jeje