miércoles, 29 de agosto de 2012

Arcade, acción y a jugar

Hace un año hablé de la exitosa saga de Duke Nukem, pero existen otros videojuegos de acción dignos también de reseñar y que han visto la luz tanto en consolas como en ordenadores. Por lo menos algunos ejemplos de los que más me han llamado la atención. Reconozco que su nivel de dificultad suele ser bastante alto, aunque se pueda ajustar, pero a poco que se controle el manejo enganchan y garantizan buenos ratos. Hoy día existen exitosos productos que desarrollan la perspectiva 3D y nos sumergen en un ambiente fascinante. En este post me encargaré de hablar de Quake, Half Life y... Torrente 2.

Quake (temblor en inglés), de ID Software y distribuido por GT Interactive, llegó en 1996 para ordenadores. Introduce por fin un modelo tridimensional de videojuego. Pero para empezar ya es original el modo de elegir dificultad. Así, para acceder a la difícil hay que saltar un ancho agujero y evitar caer a la lava. El modo pesadilla se halla oculto y es un reto para los que quieran encontrarlo. Respecto al argumento, se han construido una serie de portales teletransportadores por parte de científicos militares, pero por alguna razón conecta con los mismos una dimensión infernal alternativa. Nuestra misión es acabar con el Shub-Niggurath, el monstruo nodriza de los demonios. Y es que a lo largo de los cuatro episodios (divididos en varios capítulos) nos encontraremos con horribles enemigos, en el marco de un juego de terror gótico, superando en mi modesta opinión a fuertes competidores como Doom (1995). Y es que sólo de contemplar los escenarios en los que nos movemos, es como para echarse a temblar (valga el nombre). En cada fase será necesario encontrar unas llaves para poder abrir las puertas. Eso sí, lo que no me gusta es que existe muy poca música y casi todo es sonido ambiente, aparte de mucha oscuridad. Finalmente tuvo 3 secuelas.


Half Life se lanzó para Windows en 1998 por Valve Corporation y tres años más tarde vio la luz en Playstation. Encarnamos a Gordon Freeman, investigador de Black Mesa que sin comerlo ni beberlo se ve obligado a luchar contra unos extraterrestres que han tomado el complejo tras un experimento fallido, así como evitar una invasión alienígena. La perspectiva 3D está muy bien lograda para su época, aparte de que contamos con traducciones al castellano de todas las voces (que se agradece y mucho). Además, una exhaustiva banda sonora ambienta nuestras partidas. Pero este juego no sólo fue rompedor por sus cualidades técnicas, sino por contar con todos los ingredientes de un título épico de acción: 18 capítulos con misiones dispares y escenarios muy bien currados, monstruos cada vez más inquietantes y un impresionante arsenal de armas desde una palanca, revólvers o metralletas hasta lanzamisiles, granadas, rayo desintegrador o minas. Lo malo es que no existen prácticamente caminos alternativos (muy lineal en ocasiones) y en eso no le gana a Duke Nukem 3D, aunque sí técnicamente. Finalmente tuvo una segunda parte en 2004.


Sí, por raro que resulte existen juegos de Torrente. El primero está basado en la segunda película de la saga de Santiago Segura. Fue lanzado en 2001 por Virtual Toys y consta de 15 capítulos. Las siete primeras misiones tienen lugar en Madrid y las siguientes en Marbella. La verdad es que la ambientación de las dos ciudades está muy bien hecha y tenemos un amplio margen de maniobra, a pesar de que los personajes sean demasiado poligonales. Tendremos que tener mucho cuidado con los maleantes y no herir a los ciudadanos. Pero sin duda nos partiremos la caja de escuchar las frases del prota: cuando le disparan, cuando ve a una tía de buen ver o cuando acaba con un enemigo. Y por supuesto, está doblado por el mismísmo Segura. En cada misión leeremos primero las instrucciones y una vez más con esos comentarios ingeniosos. Serán diversos objetivos como proteger a gente, eliminar asesinos o encontrar objetos. O bien una mezcla de todos ellos, pero tendremos que movernos muy rápidos o el tiempo se puede acabar (en algunas fases) o quedarnos sin energía. No es especialmente bueno, pero para echarnos unas risas no está nada mal. Al final nos enfrentaremos a José Luís Moreno. Estoooo a Spinelli, capo de la mafia en su helicóptero.

2 comentarios:

Signum dijo...

No he jugado a ninguno de esos. Si lo hice al Duke Nukem y a uno muy de el estilo Doom que me regalaron con mi primer ordenador allá por el 95: MARATHON 2. Complicadísimo, para mi gusto.
Un abrazo amigo.

Raw dijo...

La verdad es que merecen la pena. No conozco ese que citas, pero sería interesante buscarlo por ahí. La dificultad de este tipo de juegos son para algunos (yo me incluyo) el problema, pero para otros es lo que más le gusta: un reto.