lunes, 21 de mayo de 2012

¿Tendrá esto arreglo? Con el PP, tampoco

Se llevan 6 meses de gobierno con el Partido Popular y no parecen existir demasiados cambios en términos de mejoría, sino más bien de empeoramiento de la situación económica y sobre todo social, en términos de políticas impopulares, valga el juego de palabras de forma que no existen visos de que esta crisis se resuelva en poco tiempo ni mucho menos. ¿Saldremos algún día de esta? No veo yo la salida y el caso es que tras hacerle la cama el PSOE para su llegada con una segunda legislatura de pena, ahora llega Rajoy que no tiene ninguna varita mágica, sino promesas incumplidas como la próxima subida para 2013 de impuestos indirectos como la gasolina y el IVA (con la consiguiente hipocresía añadida), directos como IRPF y Sociedades, locales como el IBI y encima mantener los recortes a los funcionarios públicos. ¿Ha hecho algo el Gobierno del PP por corregir las injusticias del PSOE? Pues no.

En el primer trimestre de 2012, de acuerdo con la Encuesta de Población Activa, se ha alcanzado la terrible cifra de 5.639.500 parados, de forma que la tasa de paro alcanza un 24,44%. Un absoluto drama que el PP no sólo no está siendo capaz de frenar, sino que está empeorando los números y especialmente en el sector Servicios. Y aún queda el momento en que interinos y laborales de las administraciones públicas se vayan a la calle. Pero el peor dato es que más de un millón setecientas mil personas componen familias en las que nadie, absolutamente nadie de la unidad familiar, tiene un empleo.

La Reforma Laboral fue la primera medida fuerte del PP tras el 20-N y ha generado no ya un malestar en los sindicatos, sino en toda la sociedad por la aprobación de unas medidas que flexibilizan y abaratan el despido, sobre todo porque el empresario puede despedir cuando tenga pérdidas, crea que las pueda tener o tenga menos ingresos. Una barrabasada en toda regla. Además, se perjudican a los que sufren enfermedades de corto tiempo sin cobrar sus días y no luchan en absoluto contra la temporalidad de los empleos. Lo que se tendría que hacer es fomentar nuevas modalidades de contratación, como un contrato indefinido revisable con indemnización creciente, como propuso UPyD en su día. En mi opinión, la huelga convocada a finales de marzo no consiguió su objetivo porque la gente se siente derrotada y muy harta, no ya de los políticos sino también de los sindicatos que no quieren renunciar a sus fuertes subvenciones. Esa es la hipocresía que yo veo en estas entidades, porque que así sea en las patronales es también denunciable, pero es aún más indignante en instituciones que defienden los derechos del trabajador, pero que deberían aceptar reducciones en sus fondos recibidos y a privilegios como los liberados sindicales.
                                 
Los recortes en Educación y Sanidad fueron la segunda medida de choque del Gobierno de Rajoy. Más de 10.000 millones de euros en estos bienes públicos que, pese a encerrar un volumen de gasto muy fuerte, se trata de competencias sociales irrenunciables en las que se exige la mayor cobertura posible, y lo que va a hacer el PP es perjudicar la calidad de la enseñanza y de la sanidad con menos profesores y médicos, más alumnos y enfermos, menos colegios y hospitales y muchas, muchas más quejas y problemas. Pero aún se les puede exprimir más, y es aumentado las horas con el objetivo de impedir que se contrate más personal. Aumentado el estrés de estos grandes profesionales y perjudicando la conciliación de su vida laboral y familiar.


Lo que se debería hacer, en lugar de estas injustas medidas, sería: uno, recentralizar la Educación y la Sanidad en todas  aquellas competencias específicas en que sea posible. No tiene lógica que contemos con 17 sistemas educativos y sanitarios, cada uno con sus diferentes normas, con trámites diferentes, desiguales derechos y deberes y gestiones económicas deprimentes, que causan fuertes deudas culpa de sus políticos y que luego aprovechan para recortar. Es más, el Estado no distribuye adecuadamente la financiación de forma unas CCAA reciben mucha más que otras teniendo circunstancias especiales como mayor inmigración. Dos: reformar el sistema de la Seguridad Social para que los no residentes no se beneficien tan alegremente de caras operaciones sin pagar nada de sus impuestos aquí. Tres: fusión de ayuntamientos pequeños, a fin de eliminar duplicidades administrativas y prestar servicios de forma más eficaz y eficiente. En definitiva, la descentralización y el estado autonómico han avanzado en el siglo XXI de forma inadecuada, rompiendo la solidaridad interregional y despilfarrando mucho dinero en el ámbito local, alentado por el mal de la corrupción urbanística. Cuatro: eliminación de algunas entidades públicas cuyas tareas se encuentran vacías de contenido y pueden ser asumidas por otros órganos administrativos, ahorrando tiempo y dinero.

Pero no, en vez de este tipo de medidas, a cambio prefiere el gobierno llevar a cabo una aministía fiscal que permita a estafadores de Hacienda "blanquear" su dinero. Pero lo más cachondo es que demuestra una hipocresía muy grande al defender esto ahora y si no lean esta noticia del año 2010, cuando estaba el PP en oposición. Otra barbaridad es insuflarle 7.000 millones de euros más a los bancos, como es el caso de Bankia al tiempo que nacionalizarla. Demasiada cantidad de dinero público, casi todo lo que se ha recortado en bienes públicos sociales. Y eso por no hablar de la politización de las cúpulas de los bancos, explicándose el buen rollo con los partidos políticos a los que perdonan deudas e intereses en una clara muestra de corrupción del sistema y de poca vergüenza.

Pero no todo tiene que ver con el vil metal. El Plan de reinserción del Gobierno en relación con los presos de terrorismo, especialmente los de ETA, es una auténtica tomadura de pelo. No contento el PP con acabar definitivamente con la Ley de Partidos consintiendo que no se instara el proceso de ilegalización de Amaiur, permite que se acojan los asesinos a un programa de rehabilitación sin  la exigencia de pedir perdón a las víctimas, la clave para que ETA desaparezca en lugar de sacar comunicados chantajistas, para logar la excarcelación de presos y más reinvidicaciones independentistas. De hecho, Amaiur ya ha manifestado que jamás solicitará a ETA que pida disculpas por todas las familias destrozadas que ha dejado en sus más de 40 años de terror. La política antiterrorista de PP y PSOE ha perdido todo el sentido común que algún día tuvo. Esto es un simple engaño que ni siquiera se lo creen los que se lo tienen que tragar.

Otra lindeza hace referencia a la elección del Presidente de RTVE. El PP ha modificado la exigencia de 2/3 de la cámara del Congreso de forma que en una segunda votación bastaría la mayoría absoluta. Su intención es desbloquear la elección, pero esta detrás la estrategia de elegir al más afín ideológicamente. En efecto, es lo que han venido haciendo tanto azules como rojos y es que controlar la información que se ofrece en la televisión pública, la más vista en todo el país, es un caramelo muy suculento. Más positivo es el proyecto de ley que deja abierta la puerta a la privatización de televisiones de  las CCAA. No obstante, pienso que no es más que una cortina de humo, pues allí tienen también su ente propagandístico destacando Telemadrid, Canal 9 y Canal Sur... Casi todas se han sumado a esta moda de los entes de televisión, pero deberían ser o privatizados o eliminados, pero en cualquier caso que se reduzcan los gastos. Así, Canal 9 ostenta una deuda gigante, producto de las fuertes inversiones de Camps.

En definitiva la crisis económica se ha convertido con la política actual en una espiral que gira y gira y que no parece encontrar fin, a pesar de que los políticos se hayan esforzado para transmitir optimismo con el objetivo de que no decayera la demanda y la inversión. Pero el caso es que prefieren cargar la culpabilidad a los que son víctimas y especialmente a determinados colectivos, como a los funcionarios. Y el presente Gobierno se está ganando que se adelanten las elecciones. Y llevamos 6 meses...

3 comentarios:

Juan A. Ros dijo...

Estamos viviendo tiempos muy difíciles y nos estamos apretando tanto el cinturón que ya nos estamos quedando sin cintura.
Los precios por las nubes, la luz sube todos los meses, llenar el depósito del coche cuesta un riñón y los impuestos nos asfixian hasta ahogarnos.
Los Mayas tenían razón: el mundo se acabará en diciembre de 2012, porque esto no se puede sostener mucho más tiempo.

Signum dijo...

Razón tiene Juan A. Ros, el fin del mundo no va a ser físico. Al paso que va esto se va a la mierda y no parece que haya nadie dispuesto a darle solución.
http://palabradesedano.blogspot.com.es/

Raw dijo...

Desde luego, la crisis está durando más de lo que pensábamos años atrás y la brecha impuestos-sueldos va siendo cada vez más dañina. Los parados se van convirtiendo de larga duración y los que trabajan temen más que nunca por su privilegiada situación de estar trabajando. A dónde iremos a parar... :S