sábado, 2 de enero de 2016

La trilogía de Deponia

Iniciamos este 2016 con una entrada sobre videojuegos y en esta ocasión sobre una trilogía de aventuras gráficas, obra de la compañía Daedalic Entertainment. Los dos primeros juegos han sido traducidos al castellano tanto en textos como en voces y primeramente fueron distribuidos en España por la empresa española FX Interactive. De la que por cierto, me alegro que siga en pie pese a sus problemas económicos y financieros. El tercer título, por desgracia no ha sido doblado pero sí recientemente traducido en cuanto a sus textos. Estas aventuras gráficas son unos juegos recomendables puesto que en cierta parte recuperan el clásico humor que siempre ha sido la clave la éxito de este sector (Monkey Island, Grim Fandango...). Ese point'n click con su indudable encanto. El protagonista es un personaje antihéroe llamado Rufus, que casi todo le sale mal, mete la pata continuamente y vivirá mil peligros y situaciones surrealistas con Goal con el sueño de alcanzar el Elysium. Cada juego se divide en capítulos cuyas presentaciones consisten en una curiosa canción con una letra cachonda, recitada por un personaje freak con guitarra en mano.

El primer juego se titula La fuga de Deponia. Se trata de una ciudad caótica y llena de basura. El aburrimiento la preside para Rufus hasta que llega un día en que la siniestra organización Organon irrumpe y lo que es más interesante, cae una extraña chica del cielo. Desde entonces, su misión será rescatarla y ayudarle, al tiempo que defenderla del Organon. Más tarde, el protagonista se encontrará con la horma de su zapato: Cletus. Los escenarios son pequeños, pero podemos interactuar con muchos objetos y probar situaciones que, aunque no nos ayuden a avanzar en los objetivos marcados, sí nos proporcionen escenas cómicas. Y son favorecidas gracias a la estética "cartoon" de esta saga.



El segundo es Caos en Deponia. No es tan divertido como el anterior, pero con muchísimas cosas que hacer y bastante más complejo. Existen algunos minijuegos que, curiosamente, pueden ser saltados si nos hacen imposibles. Algunos de ellos tienen que ver más con la habilidad que con acertar respuestas o completar un rompecabezas. De cualquier manera, creo sinceramente que es el más difícil y que puede llevarnos más tiempo probando la solución. La parte más entretenida es sin duda cuando tenemos que jugar con las distintas personalidades de Goal, cuyas particularidades ya quedaron establecidas en el anterior juego. Técnicamente, los escenarios están mejor definidos. Finalmente, existe una mayor dosis de humor negro que en el anterior.

El último es Adiós Deponia. Es el más flojo de los tres, ya que la mayor parte de los puzzles no se fundamenta en el pensamiento lógico, sino más bien en el azar. De hecho, el cúlmen del absurdo y del humor negro se alcanza sin duda en este juego final. Es el punto negativo que con cada juego ha ido creciendo. Argumentalmente se ahonda en la relación amor-odio entre Rufus y Goal y en el aspecto técnico se desarrollan mayores efectos de sonido. Pero tampoco está exenta de cierta polémica su conclusión pero analizándolo fríamente puede tener más sentido de lo que parece. Los créditos finales, con un montón de capturas de escenas inolvidables de la saga llegan a conseguir su objetivo, el de emocionarnos.

Estos juegos pueden comprarse en versión digital a través de la plataforma digital de videojuegos Steam para PC y Mac, si bien los dos primeros también pueden adquirirse en la aplicación web de FX Interactive. La fundamental diferencia es que en la primera es posible la consecución y desbloqueo de "logros".

No quiero terminar este post sin desear a todos los seguidores/as del blog un muy feliz año 2016 y lo mejor para él.

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