miércoles, 25 de julio de 2012

Ranma 1/2, 25 aniversario y reedición


Vuelvo a hablar de Manga, el cómic japonés, para en esta ocasión dedicarle el post a Ranma ½, de la autora Rumiko Takahasi (creadora de otras obras como Lamu). Se publicó en Japón entre los años 1987 a 1996, saltando como es habitual a la televisión en un anime de 161 episodios. La primera edición en España fue gracias a Planeta DeAgostini y desde hacía mucho tiempo se encontraba descatalogado, pero afortunadamente, aprovechando los 25 años de este bonito manga, está siendo reeditado por Editores De Tebeos, la nueva denominación de Glénat. Son 19 tomos de periodicidad bimensual y de diez euros de coste cada uno, por lo que no se hace excesivamente caro completar la colección, si bien deberemos de guardar paciencia para completarla (finales de 2014). Eso sí, aparte de un poquito de memoria por el lapso de tiempo de publicación de un tomo a otro, pese a que la continuidad tampoco es esencial para seguir esta obra. El más reciente publicado es el nº 4 (julio).

La historia se desarrolla en un Japón aparentemente real, pero con un punto de partida argumental fantástico y de ciertas pinceladas surrealistas pero muy humorísticas y divertidas. Durante un entrenamiento en China, el protagonista Ranma y su padre Genma caen en uno de los pozos encantados de Jusenkyo. Tienen la característica de que el que cae, cuando toca el agua fría, adopta la forma física de lo que se haya ahogado en dicho pozo. Así, Ranma se transforma en una mujer y su padre en oso panda. El contacto con el agua caliente revertiría la transformación. Este aspecto fantástico es el que en realidad vertebra todo el cómic, protagonizando tanto problemas como confusiones. El caso es que el joven Ranma se entera del pacto que su padre había hecho con Soun Tendo para casarse con su hija Akane, algo que no será del agrado de ninguno de los dos “prometidos”. Con el tiempo se irán haciendo amigos, entre otras cosas porque compartirán enemigos y amenazas. También habrá, por supuesto, momentos románticos en los que se revela una tensión amorosa no resuelta, casi siempre interrumpida. No existe una línea argumental clara, sino evolutiva de los personajes en liza y sus vivencias, al estilo de Dr. Slump y al contrario que Saint Seiya o Dragon Ball.

Ranma Saotome es un chico valiente, a pesar de que tiene un punto débil que se descubre en el tomo 2. Tiene bastante carácter, pero no tanto como Akane que es de lejos es personaje con peor genio de la obra, pese a que en realidad tiene buen corazón. No serán pocas las veces en que propina un puñetazo a Ranma que lo hace salir volando por los aires. Y es precisamente uno de los recursos humorísticos más utilizados por Takashi. Prácticamente se convirtió en una seña de identidad de esta historia, muy poco utilizada por otras series japonesas. En esta relación que ninguno de los dos admite expresamente, se irán entrometiendo terceras personas como Ryoga, que echa la culpa a Ranma de caer al pozo del cerdo y se enamora de Akane, y Shampoo, que se enamora del personaje principal y también sufre una transformación, en su caso en gata. Las tensiones sentimentales darán lugar con frecuencia a enfrentamientos algo freaks como una carrera sosteniendo una caja de comida o un combate singular, que alcanza tal expectación que reúne a un numeroso público y es narrado por un comentarista. Lo más original serán las técnicas especiales que favorecen peleas ciertamente espectaculares, otro elemento de fantasía muy eficaz. 


Existen otros personajes cuya función es más cómica que argumental, pero que son necesarios para el desarrollo de un manga dinámico y entretenido. A Genma Saotome parece encantarle transformarse en panda, puesto que en muchas ocasiones aparece como tal y se comunica mediante carteles con frases que apostillan muchos momentos constituyendo graciosos gags. Pero el maestro Happosai es mi favorito, una especie de Chicho Terremoto con 70 años, más salido que el pico de una esquina, fetichista y ávido de rozarse con chicas, como Ranma convertido en mujer. Se escabulle como nadie y es detestado por el protagonista, aunque se convierte en su entrenador de combate. También está Kuno, cuyo dilema entre Ranma mujer o Akane conlleva paridas descojonantes como “os quiero a las dos o vamos a vivir los tres juntos”. El director del instituto también es un chiflado, disfrazado de hawaiano y que sin embargo no cae muy simpático a sus alumnos. Finalmente, otro personajes que se transforma es Mousse, que adopta la forma de un pato y que está enamorado de Shampoo. Añade un elemento más de enredo a las relaciones amorosas. 

La popularidad de este manga no se ha quedado en el Anime, que se estrenó en su día en España a mediados de los años noventa en Antena 3. Ha motivado varias películas de dibujos animados e incluso algunos videojuegos. Destaco los dos que salieron en Super Nintendo: Ranma Hard Battle, de lucha y con muchos personajes pero errando al no incluir a Happosai, y Ranma RPG, un juego de rol al estilo de Final Fantasy con un guión de interés creciente, guiños constantes a la serie y con todos, todos los personajes. Totalmente recomendable ese juego, pese a que hoy por hoy quede un poco obsoleto. En síntesis, todos los que hayan sido fans de la serie animada y se jacten de ello, pienso que por nada del mundo deben dejar escapar la oportunidad de tener el cómic al completo. Incluso aquellos que hayan visto sólo parte de la serie y guarden cariño a la misma.

1 comentario:

Signum dijo...

No soy fan del manga en general ni de Ranma en particular, pero reconozco que si a tanta gente le gusta es por algo.
Por cierto, esta abierto el periodo de votación de "La mejor entrada" en mi blog. Pásate a votar si te apetece.
Un abrazo.