miércoles, 25 de abril de 2012

Seguridad en carretera, garantía de vida


Año tras año, la Dirección General de Tráfico nos advierte de la necesidad de extremar nuestras precauciones y atención mientras conducimos, pues con excesiva frecuencia se siguen produciendo accidentes de tráfico y trágicas muertes que destrozan familias para siempre. Pienso que nunca está de más tratar de recopilar todos aquellos consejos y reglas en la conducción para una adecuada seguridad que deberían de ser respetados siempre. Son muy sencillos y consabidos, pero existen numerosas ocasiones en que no hacemos caso y nos arriesgamos si no a perder la vida o a ser seriamente lesionados, a cargarnos nuestro vehículo. Y más con los tiempos de crisis en que estamos y no remiten. Algunos hacemos demasiados kilómetros al día y por ende tenemos que tener más cuidado. Voy a dividir los consejos entre los relacionados con el coche en sí mismo y los que afectan a otras cuestiones. Empezaré por el vehículo y sus componentes más importantes.

En primer lugar hay que abrocharse bien el cinturón y de todos los que van con nosotros. Da igual si la distancia son 100 metros o 50 kilómetros. Nunca sabemos cuando podemos tener un susto. Pero no es suficiente con ponérnoslos, pues puede ser que esté demasiado suelto. Si hay un choque importante, puede ser que nos golpeemos, pero la velocidad siempre sería menor que si no lo tuviéramos.

Hay que ajustar mejor los espejos, sin minusvalorar ninguno de ellos. En concreto hay que minimizar el riesgo del ángulo muerto, que en el caso del espejo izquierdo es menor o bien puede acompañarse de un espejito pequeño, pero en caso de no ser así tenemos que esperar unos segundos antes de adelantar o bien girar levemente la cabeza a la izquierda. El derecho requiere un mayor ajuste, sobre todo cuando nos incorporamos a carriles de entrada-salida. Una reducción de la velocidad, amén de un acceso progresivo, puede dar tiempo de sobra al que está detrás de vernos y reducir. En todo caso, SIEMPRE tenemos que comprobar nuestros espejos antes de movernos del carril en que estamos. Ante la duda, será mejor no cambiar de carril.

Los intermitentes son instrumentos casi siempre ignorados por los conductores. Se han de activar ANTES de realizar la acción, pues muchos acostumbran a hacerlo mientras hacen la maniobra o incluso después. Es un elemento de seguridad sobre todo para los vehículos ajenos y se deben de utilizar incluso cuando vamos en una redonda y seguimos recto. También podemos marcarlo a la izquierda cuando al entrar a una rotonda vamos a coger la salida que se encuentra en ese punto.

El airbag no es obligatorio, pero nos puede salvar en una ocasión que, por culpa de otro coche o bien por causa nuestra, sea inevitable el accidente. Siempre será bueno revisarlo periódicamente para asegurar su buen funcionamiento.

En general, hace falta un mantenimiento adecuado del vehículo. La presión de los neumáticos y cambiarlos cada x kilómetros evitará que suframos un pinchazo o nos reviente una rueda, lo que a gran velocidad nos puede causar un grave problema.



A continuación vamos con otros consejos al margen del vehículo. Qué duda cabe que la mayor parte de accidentes se producen por adelantamientos indebidos o por exceso de velocidad. Tenemos que respetar más los límites y sobre todo en carretera nacional. Si adelantamos, tenemos que comprobar sobre todo que haya una adecuada visibilidad en el carril contrario y que no exista nadie aproximándose. Seguidamente es importante comprobar la longitud del vehículo que queremos adelantar y calibrar nuestra velocidad para superarle. El movimiento debe ser rápido y con decisión, tardando lo menos posible en acceder al carril derecho que es el que nos corresponde. Muchos accidentes se producen por hacerlos en una curva, demasiada lentitud o bien sin mirar por los espejos. Si tenemos un tractor delante, mientras no haya visibilidad, nos fastidiamos. Por seguridad.

El exceso de velocidad NUNCA es bueno. Sobre todo en carreteras en las que existen curvas muy peligrosas. ¿Cuántas personas por no llevar cuidado se han salido y volcado? No debemos de subestimar las señales de las curvas, vamos a llegar igual aunque tardemos un poco más. Que será siempre mejor que no llegar ni tarde ni temprano.

Ligado a la velocidad está la inadecuada distancia de seguridad con el vehículo que nos precede. Tenemos que controlar la velocidad a la que se desplaza y valorar el estado y visibilidad de la carretera, al tiempo de percatarnos de los cambios en sus luces, no ya las de freno sino las de emergencia en casos de zonas de caravana. Estas segundas son de hecho muy recurridas, para avisar a los demás de situaciones de peligro que requieren reducir drásticamente la velocidad e incluso a veces detenerse. De igual modo es imprescindible que revisemos nuestras luces, pues las traseras también son un importante elemento de seguridad y que deben ser repuestas lo antes posible cuando se funden. Y también sabemos que si golpeamos por detrás, aunque haya sido por un frenazo del de delante, siempre tendremos la culpa en el sinistro.

Si conducimos demasiado, es imprescindible dormir las horas adecuadas. Por lo menos 7 horas, aunque se recomiendan 8. El peor momento de sueño puede tener lugar más bien al mediodía y si es justo cuando coincide nuestro momento de regreso, sería incluso recomendable parar a descansar por un momento si notamos que los ojos se nos cierran demasiado. A veces la música también puede ayudarnos, pero lo mejor sin duda es contar con buena compañía.

Un último consejo, que quizás debería ser el primero es elegir bien nuestro coche. Más vale gastarse unos miles de euros más que agenciarnos una cascarria responsable de movernos demasiados kilómetros. En nuestras manos (y también en nuestra cabeza) está el reducir el número de muertes por accidentes en carreteras y autovías. Porque la vida es el mayor de los dones y aunque siempre tiene su fin, merece la pena que lo aprovechemos al máximo para ser lo más felices posible y también hacer feliz a nuestros queridos.

3 comentarios:

Hergest dijo...

Estupendos consejos. Un profesor de autoescuela que conocí, decía que muchos accidentes eran culpa de fiarnos demasiado de los espejos y no girar la cabeza en ciertas ocasiones.

Desgraciadamente otros elementos como el mal estado de algunas carreteras, aumentan el riesgo de accidente.

Raw dijo...

Gracias Hergest, y desde luego tienes razón en tus dos apuntes. Los espejos multiplican por mil nuestra visión y las administraciones a veces parecen más preocupadas por cobrar multas que por intensificar el mantenimiento de las carreteras o incluso señalizar mejor.

Víctor López Tomás dijo...

Geniales sugerencias.Me hago seguidor del Blog. Por cierto te invito a conocer mi blog que acabo de crear http://exclusivasdefutbol.blogspot.com.es/