martes, 14 de junio de 2011

La tía de Frankenstein, serie inolvidable

En mi próximo vistazo a la televisión, en lugar de comentar algo sobre la lamentable actual televisión, con muy pocos programas dignos de mencionar, prefiero mirar atrás y recordar una serie que hoy por hoy casi nadie sabe que existió, pero aquellos que tenemos una cierta edad sí. Se trata de ‘La tía de Frankenstein', una serie producida entre Austria, Alemania Oriental, Francia, España y Checoslovaquia en 1987. Basada en una obra literaria del mismo título escrita por Allan Rune Peterson. Entre los actores podemos destacar a Sancho Gracia, interpretando a un personaje puntual (un juez) y a Mercedes Sampietro (Elisabeth). Sus 7 capítulos de 50 minutos (mini serie, por tanto) fueron emitidos en nuestro país en TVE-1 en el programa infantil La linterna mágica. Recuerdo haber visto dos reposiciones, siendo la última en 1991. Actualmente está recopilada en DVD, pero lamentablemente sólo en alemán. Eso sí, Internet hace milagros, ya tu sabes.

El argumento es muy interesante. En un siniestro castillo habitado por monstruos y fantasmas, el loco Henry, nieto del famoso Dr. Frankentein, culmina la creación de su criatura Albert. Éste pronto dejara de ser un simple monstruo al despertarle sentimientos hacia Klara, una muchacha del pueblo. En medio de todo esto llega la tía Hannah, que está obsesionada con casar a su sobrino y poner un poco de orden en su vida. Los problemas residen en la animadversión de los aldeanos hacia los monstruos, que liderados por el herrero y sus inventos quieren desalojarlos para siempre, por miedo a que aterroricen sus vidas. El tema común es el amor y la soledad. La inmensa mayoría siente el deseo del amor o de la amistad y curiosamente aquellos que sienten rechazo por alguien al final los echarán de menos. Prefiero no revelar más spoilers, puesto que lo mejor sin duda es comprobar como se desarrolla por uno mismo.



Personajes de los monstruos. Albert en realidad sufre el paso de ser un monstruo a ser un humano, cerrándosele la cremallera de la cabeza. El amor mutuo que siente por Klara es la clave. El conde Drácula vive también en el castillo, un ser tan cascarrabias como amable ávido de sangre y que duerme en su ataúd. Su capa está provista de antenas. Sepp es el genio del fuego (se transforma en bola), bromista y muy risueño que se enamora de Bertha Schmied. La condesa Elisabeth, la Dama Blanca, es una malhumorada mujer que vive presa de una maldición, pues fue emparedada por su padre por el amor que sentía por Igor, que es el mayordomo y mucho más alegre que ella. Éste fue ahorcado (pese a volver luego a la vida) también por el Conde Theo. Theo es etéreo y suele ocultarse en una armadura, pero también en uno de sus retratos, iluminándosele los ojos y pudiendo hablar. En cuanto a Alois es el fantasma del agua, aunque le gusta más la cerveza. Se hace amigo de Max y está enamorado de una sirena llamada Myriam. El último es el Barón Wolfskehl, bibliotecario y hombre lobo por las noches. Trata de controlar sus transformaciones, pero son inevitables.


Personajes humanos. Hanna es en teoría la protagonista, que poco a poco siente que se va quedando sola. Su sobrino es el inventor chiflado Henry, creador tanto de Albert como de Sepp. Vive centrado en sus inventos y se despreocupa de todo lo demás. Max es un niño huérfano que se convierte en el mejor amigo de Albert, aunque con el tiempo se ganará el cariño especial de Hannah. Klara es la bella hija de la señora Karch, la farmacéutica del pueblo y se enamora de Albert. Su madre es despiadada y sólo quiere casar a su hija por interés. Hans es el hijo del Alcalde, bajito, y está enamorado de Klara, tanto que llega a hacerle una jugarreta a Albert para que se estrellara con la bici. Pero el “malvado” de la serie es el herrero Sigfrid Schmied, obsesionado con sus inventos (especialmente bombas) y con acabar con todos los monstruos del castillo, especialmente con Albert dado que piensa que encierra el cerebro del profesor Salmaier. Realmente memorable y original es su final. Su hermana es Bertha, que se hace cargo de la herrería por dejadez de Sigrid y se enamora del fantasma Sepp. Finalmente destacamos que el colorido del pueblo contrasta con la oscuridad que caracteriza al castillo.

Su cabecera y música también son inolvidables, al menos para mí. En ella llega volando el conde Drácula al castillo:



Lo mejor de la serie, en mi opinión es la historia de amor entre Albert y Klara, que luchan por su unión frente a los detractores y existen escenas tiernas y memorables. También el personaje del herrero, que aporta mucho humor con sus inventos y bombas. Lo peor es que existen algunos personajes que no aportan demasiado o que su intervención es más bien testimonial, como el hombre lobo o Alois.

Es una pena que esta serie, en la que participó nuestro país, no haya sido recopilada en DVD (sólo en Alemania) y con la traducción española, pero a través de esas webs que nuestra "querida" ministra González Sinde, del no menos "apreciado" gobierno que tenemos, pretende cerrar, aún se puede descargar. También podemos verla online y disfrutar de en mi opinión una obra muy bien realizada, con mucho humor y sin los medios tan avanzados que hay actualmente. Con esta serie empecé a crecer, era un niño y tengo buenos recuerdos. Aquellos tiempos en que mis únicas obligaciones era ir al cole y punto. Llegaba por la tarde a casa y encendía la tele para abstraerme de todo y disfrutar. Tiempos en que no tenía ni videoconsola y mucho menos Internet, que estaba en fase experimental. En definitiva, cuando la tele no era la caja tonta que es hoy.

5 comentarios:

maginelmago dijo...

Recuerdo muy valorable el primer episodio. Con la llegada de la Tía y la salida del científico de su castillo cuando ella llega. Se veían todos los bichos que van con él. Creó muchas expectativas.

Estaría bien hacer un listado de series de aquellas épocas, en el sentido de su variedad tanto de géneros como de actores como de orígenes (no todas eran protagonizadas por niñatos estadounidenses de familias acomodadas que van al mismo tipo de institutos y hacen las mismas cosas). Desde Dentro del Laberinto hasta La Superabuela, el abanico es amplio. O la serie Ravioli (aunque esta se emitió sólo por canales autonómicos, y realmente es una pena que jamás se haya recuperado).

Raúl dijo...

Ravioli... Sí, yo también la ví y no creo que superase los 8 añicos por aquél entonces. Si no fuera por Internet estas series ya sólo pervivirían en un rincón minúsculo pero en todo caso reservado con cariño en nuestra memoria.

Aparte de lo que nos gustaron en su día esas series, está el recordar cuando éramos más chicos. Eso les hace más entrañables :)

Luis Barrero dijo...

sabéis donde la puedo descargar....me encantaría verla de nuevo y recordar esos maravillosos años de mi niñez.

Raw dijo...

Es posible que a través del foro de Ex-vagos (antiguo Vagos.es): http://www.exvagos.com/showthread.php?t=275787

Requiere registro, pero es muy sencillo. Desconozco si funcionarán aún todos los links, pero todo es probar :)

Anónimo dijo...

Yo la tengo en DVD en español. Si alguien la quiere que me escriba a: pedroaguilar88@gmail.com

Fue de las mejores series! Qué gran re-descubrimiento! A diferencia del autor yo sí opino que todos los personajes son geniales! Ninguno sobra. Son originales y cada uno tiene su función. Alois aporta mucha originalidad y ofrece mucha ayuda al castillo aunque a veces tenga que desvelar sus secretos al pueblo a cambio de cerveza. Y el hombro-lobo aporta momentos cómicos como cuando se queda en bolas en medio de todos porque se ha vuelto hombre y no tiene ropa! Todos son interesantes por lo menos como monstruos... y series alejados que forman parte de una comunidad muy peculiar! El personaje de la dama blanca está basado en la condesa Bathory (la mayor asesina de la historia), aunque no sea una representación de ella ni de su vida.

Bueno gente, el que la quiera tener y disfrutar en DVD en español que me escriba que yo la tengo. Escribidme sin compromiso: pedroaguilar88@gmail.com