lunes, 14 de marzo de 2011

¡Sí, mi Gatekeeper!

Inauguro una nueva categoría para hablar de aquellas cosas que me producen nostalgia o que guardo buenos recuerdos, relacionadas con el ocio o la diversión, que son el tema general de este blog con la excepción de las entradas sobre política o sociedad. Cuando era pequeño, de siempre me han gustado los juegos de mesa. Tanto que era todos los años el regalo que pedía para Reyes Magos. Me encantaba jugar partidas con los amigos e incluso hacer campeonatos. Pero un juego que queda imborrable en mi memoria es Atmosfear, lanzado por Borrás en diciembre de 1993, aunque en EEUU vio la luz en 1991. Con un precio de 9.995 pesetas, incluía una cinta de vídeo que había que ponerla simultáneamente durante el juego, seguiendo las reglas y las pruebas que un siniestro personaje encomendaba, el Gatekeeper.

La modalidad de juego era la siguiente: en un tablero que simulaba un cementerio lleno de lápidas, de 3 hasta 6 jugadores competían por conseguir 6 llaves que le permitieran acceder a un sarcófago donde se desvelaría una “peor pesadilla”, que previamente todos los jugadores, en secreto, habrían elegido personalmente para cada uno. Si no salía el peor miedo, se declararía ganador. Pero lo más destacable no es eso, sino la dirección del juego por parte de un personaje encapuchado que da 60 minutos de tiempo para que alguno de los jugadores consiga el objetivo final. Continuamente interrumpirá el juego normal para pedir una serie de pruebas, como tirar el dado, elegir a un contrincante que pierda turnos, responder preguntas e incluso ganar llaves si tenemos suerte. Realmente será muy mamoncete en algunos lances y disfruta riéndose y viendo como pasa el tiempo. Además, tendremos que coger cartas de “destino” y “suerte” en algunas lápidas que nos obligarán o facultarán a realizar alguna acción en el futuro o bien nos castigarán o premiarán. También las de "tiempo", las más divertidas porque tendremos que hacer una serie de acciones o pruebas sólo en un determinado momento. Las casillas de agujero negro nos harán perder turnos. ¡Ah! y que no se me olvide que cada llave implica un poder, lo que será de gran ayuda para ir obteniendo el resto (evitar caer al agujero negro, detenerse en cualquier lápida...).

En cuanto a los aspectos técnicos, la calidad del vídeo es VHS, lo que implica que con el paso del tiempo aparecen rayas. Pero la imagen era muy buena, dándonos la impresión de que en la tele había algo más que la pantalla. Para crear una perfecta “atmósfera”, las instrucciones del juego recomiendan apagar todas las luces y subir el volumen lo máximo posible. Es cierto que así los sustos serán mucho más grandes, pues cada vez que el Gatekeeper interrumpe la partida (que no el juego, porque el tiempo sigue corriendo) suena un trueno y además gritando ¡¡ALTO!!. De hecho el sonido, pese a no poder contar con más calidad que la que da de sí una cinta VHS, nos hace creer que estuviera ahí en la habitación. Y es que el ambiente de miedo y de tensión es realmente alucinante. La música también está muy bien, pues existe una buena gama de melodías en una banda sonora inquietante, ajustada a la atmósfera del juego y por supuesto al tiempo que resta para el final de la pesadilla.



El protagonista, el Gatekeeper, es un crack, las cosas como son. El buen humor tiene también lugar, pese a que sea bastante cruel y perverso. El actor interpreta a un personaje realmente siniestro y de gran expresividad. En mi opinión su carisma es tremendamente superior al de todos sus sucesores o imitadores baratos. Pero lo mejor es que conforme pasa el tiempo se va transformando, esto es, de ser joven al principo irá demacrándose y con un maquillaje de más viejo, pero también de más terrorífico. La voz se irá modulando hasta registros casi guturales y sus intervenciones y sustos serán muy continuas en los últimos minutos, tanto para ayudar como para castigar a los que se hallen más cerca de ganar la partida. Nombrará a uno de los jugadores como el Elegido, al que someterá a pruebas especiales. Si al final ganamos, apagaremos el video. Si no es así, el Gatekeeper se reirá en nuestra cara y nos amenazará con una nueva pesadilla…al irnos a dormir.

Tal fue el éxito de este juego que ha habido una saga de 11 sucesores. Si, sí, no hablo en broma. Lo que pasa es que en España sólo se pudieron ver, tras el inolvidable Gatekeeper, tres más. En 1994 salió Atmosfear II, con el Barón Samedi Zombie (amante del Rock & Roll) y en 1995 las partes 3 y 4 con Anne de Chantraine (la bruja) y Elisabeth Bathory (la vampira). Sin la misma efectividad y realismo lo hicieron bien a mi juicio los dos primeros, pues los vídeos que he visto de la vampira no me terminan de convencer, parece embutida dentro de un muñeco. Pero como ya he dicho existen más versiones y son realmente deprimentes, con máscaras más falsas que el carnet del PP de Enric Sopena. Básicamente fueron distribuidas en Francia y Alemania las 9 siguientes: Khufú la momia, Gevaudan el hombre lobo, un Djinni (genio maligno), Hellin la poltergeist, Zombo (un payaso demoníaco, copia de barrio de It), una banshee al estilo de Baldur’s Gate 2 y otros dos frikis más imitando al Gatekeeper. En la mayor parte de los casos estas transformaciones dan vergüenza ajena o ganas de llorar, cuando no risa.

La desventaja que tiene Atmosfear es que sorprende, asusta y encanta la primera vez y alguna de las posteriores. Pero llega un momento en que uno se termina aprendiendo las pruebas, intervenciones y trucos. La dinámica la aporta que te salgan diferentes cartas, pero a fin de cuentas el vídeo es el mismo. Era lo peor que tenía este juego, cuya adicción no era tan grande como otras joyas tipo Hero Quest, a pesar de que el primer golpe de vista y partida es espectacular. Pero no por ello es olvidable, pues 17 años después sigue siendo mi juego de mesa favorito.


En 1996 salió una versión en videojuego CD-ROM para Windows 95, llamada Atmosfear- La dimensión de lo desconocido. Fue distribuido en España por la desaparecida Dinamic Multimedia. Sin tener la misma efectividad que el original, si era una buena forma para poder jugar tanto sólo como en compañía. Además incluía un compact disc con la música de ambiente. Durante el juego uno iba lanzando los dados y moviéndose por los seis escenarios de los monstruos cuyas fichas son elegibles, encontrándonos con pruebas y retos originales (algunos podíamos evadirlos), cajas sorpresa y la novedad de que podíamos apostar puntos (sangre) para quitar llaves a nuestros compañeros o bien a nuestros rivales controlados por el ordenador. También se establecía la posibilidad de "maldecirlos" en caso de que no tuvieran llaves o simplemente lo deseáramos, como cegarle ó limitar sus movimientos. El primer jugador que sacase un seis doble, se convertía en el Elegido. También se incluían otras novedades en el "tablero" como lápidas oscuras de penalización. La lástima es que se volvió absolutamente obsoleto con las siguientes versiones del sistema operativo y ya era imposible de jugar. Aún así se puede descargar de la red.


Posteriormente, en 2004 se recuperó el juego de mesa aprovechando los 10 años de su lanzamiento. Una versión en DVD y con todas las posibilidades que ofrece la tecnología, de forma que se pueda corregir el problema de la repetición de las partidas. A fecha 26 de diciembre de 2011 edito para comentarlo, ya que me lo regaló mi Charo. Los cambios, aparte del DVD son que se incluye la llave negra (una llave maldita que nos impide ganar mientras la tenemos en su poder), desaparecen las cartas de suerte y los poderes especiales que nos otorga cada llave, se recupera el duelo de la versión de PC con el que podemos retar a un rival con otra llave y también se introduce la casilla de vuelo para poder trasladarnos a otro reino. Otro cambio es que el Elegido se determina desde el principio de la partida y será responsable de que se respeten las normas. En el centro está el pozo de las pesadillas, a donde iremos cuando tengamos todas las llaves. El tiempo transcurre en modo cuenta atrás y son 50 minutos frente a la hora de antes. La estética de sustos y terror es sustituida por buen humor que nos hace pasar un buen rato. Si ganamos, en vez de pulsar el stop debemos pulsar menú y aparecerá el Guardián (se pierde la denominación Gatekeeper) lamentándose de su derrota, al tiempo que retándonos a otra partida.

6 comentarios:

ElRinconDelTaradete dijo...

Lo malo de este juego es que cansaba ya a la segunda partida por repetitivo.

Raúl dijo...

Pues sí, es lo que quise recalcar en sus desventajas pues al final te terminas sabiendo los diálogos hasta de memoria.

Gracias por dejar tu comentario :)

Anónimo dijo...

alguien sabe como conseguir los videos de vhs pasados a dvd?, el tablero era el mismo en todos los juegos? estaria bueno si es asi, porque podes variar de personajes con el mismo tablero y tenes muchisima mas variedad ya que se puede poner hasta en aleatorio los que eran vhs! si alguien sabe algo de esto agreguenme al msn arielyyanina@hotmail.com saludos a todos! :)

Raúl dijo...

Yo creo que en algunos establecimientos(como los de fotografía y vídeo en los centros comerciales) graban de VHS a DVD. Los tableros no lo sé, la verdad, sería cuestión de investigarlo bien.

Gracias por comentar!

Lorena dijo...

¿Alguna manera de descargar el dvd? El mío se rayó y se queda colgado! :(

Raw dijo...

Existen varios enlaces, pero no sé hasta qué punto son fiables. La versión VHS y Windows sí que las he visto en Emule, pero no la de DVD.