domingo, 28 de septiembre de 2014

Por fin llega Dreamfall Chapters

Sin duda el lanzamiento de videojuegos más esperado del año es Dragon Age III: Inquisition, pero mientras llega noviembre me gustaría hablar de otro que ha pasado de ser un rumor allá por 2006 a ser por fin realidad. Se trata de la tercera parte (también) de una saga pero en este caso de aventura gráfica. Hablo de The Longest Journey, cuyo nuevo juego lleva por nombre Dreamfall Chapters. Desarrollado por Funcom y que verá la luz tanto en PC como en consolas e igualmente adquirible a través de la plataforma digital Steam. Tuvo una exitosa campaña de financiación en Kickstarter, por lo que afortunadamente podremos disfrutar de este juego que como su propio nombre indica se dividirá en varios capítulos. Para entender un poco este producto, recordaré en primer lugar sus títulos anteriores.

The Longest Journey se lanzó en el año 2000 y sinceramente me parece una de las aventuras gráficas mejor creadas. Es sencillamente una obra maestra. La historia es envolvente desde el principio y, dividida en capítulos, nos muestra un interesante contraste entre el mundo real (Stark) y el mundo fantástico (Ancaria). El primero es oscuro y gótico y basado en la tecnología, mientras que el segundo se basa en la magia, tiene colorido y es alegre. Pero tanto en uno como en otro existen amigos y enemigos, de manera que a veces nadie es quien parece ser. La protagonista es una adolescente llamada April Ryan, que comienza a tener unos inquietantes sueños. Poco a poco se dará cuenta de que son más reales de lo que piensa y vivirá una aventura en la que tendrá la máxima responsabilidad para que se restaure el equilibrio en ambos mundos. Y en ese sentido existen dos bandos: los que quieren salvaguardarlo y los que quieren destruirlo y conquistar los mundos. De entre los compañeros más curiosos de April hay que destacar sin duda a Cuervo, un animal del mismo nombre, y a Cortez, un enigmático señor que comienza siendo el eslabón de una historia de la que poco a poco se desvelarán más cosas.


Aspectos técnicos.- Muchos personajes y diálogos, cuidados escenarios, banda sonora extensa, dificultad justa y apropiada con puzzles de todos los tipos y un desarrollo largo pero no cansino configuran un juego que nos garantiza mucha diversión. Existen escenas de cinemática bastante atractivas y también otras en las que durante bastante tiempo se nos da mucha información y por lo tanto existe un diálogo largo, pero sólo contribuye a convertir la historia en más apasionante. Algunos capítulos son más largos que otros, pues en algunos casos son pequeñas escenas. Pero se asegura una adecuada variedad. Cuando interactuamos los objetos, al comprobar que parpadean sabremos que es posible obtener algún tipo de efecto. Es una pequeña ayuda que se nos suministra, aunque ya sabemos que está la idea de "probar todo con todo" cuando nos perdemos. Más de una vez lo he hecho. En definitiva lo recomiendo totalmente. Pocas veces una aventura gráfica la he completado 5 ó 6 veces de lo que me ha gustado. Además, tiene un final sencillamente épico. Mi nota para este juego es de un 9, únicamente mejorable en relación con la definición técnica de los personajes, pero que aun así gozan de un cuidado movimiento.

Dreamfall es la continuación. Podemos acceder a su página web aquí. Se podría haber quedado sólo en un juego, pero se quiso proseguir aprovechando la polémica técnica del 3D que ya llevaba varios años aplicándose con juegos como La fuga de Monkey Island o Grim Fandango. Digo polémica porque a algunos "jugones" no nos terminó de convencer la nueva dinámica de dejar el ratón y manejar con el teclado, puesto que a veces la jugabilidad se reducía. Pero poco a poco te terminas acostumbrando. Ahora bien, la importante novedad es que se incluye la habilidad de luchar y de hecho existen algunos momentos en que podemos morir si no reaccionamos correctamente. Es sin duda lo que odio en una aventura gráfica. Prefiero estar tranquilo y que lo único que me cause "nervios" sea averiguar qué interactuación me facilitaría avanzar. En cuanto a la historia, en este caso la protagonista es una chica diferente, Zoe Castillo que mantiene una relación complicada con su ex novio Reza y que prácticamente se queda sola con la marcha de su padre por trabajo. Pronto se verá inmersa en una aventura que le cruzará con la propia April Ryan, que la necesita. Es más, en algunos capítulos manejaremos a esta última en lugar de Zoe.


Técnicamente, teniendo en cuenta que el juego es de agosto de 2006, tiene algunos aspectos que no terminan de convencer. La expresión de los personajes no se ha cuidado tan bien como la definición de sus cuerpos y los escenarios, que ganan en detalle y en espectacularidad. La impresión de comprobar sus caras es que parecen acartonados o estáticos. Por otra parte, la banda sonora vuelve a estar muy bien realizada con muchas canciones. El problema es que la carga de diálogos es excesiva y en ocasiones parece que estamos observando una película interactiva. En el anterior título también existían escenas de este tipo pero no de una duración tan amplia. Y por lo que afecta a la configuración de los puzzles no está tan bien inspirada al margen de unos casos en los que tenemos que hackear aparatos. En resumen, aún siendo un buen juego está bastante por debajo de su predecesor. El final también es destacable pero con bastantes incoherencias e incógnitas.

Dreamfall Chapters comenzará a ser distribuido en noviembre de este 2014 y continuará (y tal vez finalizará) la historia de April y Zoe. Espero que responda a las expectativas y pueda resarcir el sabor de boca agridulce que dejó el anterior juego 8 años después. El caso es que se anunció casi inmediato a aquél que se lanzaría y después de tanto tiempo llegué a pensar que había pasado a dormir el sueño de los justos, pero tan sólo se encontraba en un cajón a la espera de que saliera en el mejor momento. Y ese momento ha llegado. Para empezar diría que se han esforzado en la expresividad. Esperando estoy a poder probarlo, aunque me tenga que esperar un poquito más. Quizá para navidades.