lunes, 11 de abril de 2011

El E-book...¿adiós a los libros tradicionales?

La tecnología digital está progresando tanto en este siglo XXI que cada vez se está poniendo más énfasis en reducir todo el material que almacenamos, las ingentes cantidades de objetos que, ya sea para coleccionismo o por simple utilidad y disfrute, alimentan nuestro sano ocio, que implica algunas de las vías de escapa a las duras horas de trabajo y/o estudio. Los DVD, mp5, IPhone…y me gustaría hablar del que puede originar cierta controversia, al igual que revolución: el E-book. ¿Estamos ante una inminente y drástica reducción del papel entre otras muchas cosas para la adquisición y compra de todo tipo de libros, novelas, biografías, cómics…incluso periódicos? La materialización de esto no se espera hasta dentro de 10 años por lo menos, pero desconocemos su alcance concreto. ¿Desaparecerá el uso del papel salvo en determinados procedimientos administrativos o judiciales? Parecería una locura, pero la duda está ahí.


En la Administración Pública se está imponiendo la idea de la austeridad, un argumento hoy por hoy de más peso que la ecología, por los sempiternos motivos económicos. Se fomentan las comunicaciones por e-mail, la impresión a doble cara de todo tipo de listados y a ser posible en fotocopiadoras en lugar de impresoras. Pero sobre todo emplear el papel lo menos posible. Pero el E-Book no es un instrumento significativo en estas entidades o al menos no va a encontrar su sentido aquí precisamente, aunque sea donde primero se ha extendido la idea de reducir el papel.

Lo encontrará en los ciudadanos que, aunque parezca mentira (matiz irónico), siguen comprando libros. Pero la afición a la lectura, como el saber, no ocupa ningún lugar, mientras que sí así los libros en nuestras estanterías. ¿Quién no ha tenido problemas de espacio para guardar sus enciclopedias, libros, tebeos y demás colecciones? Eso es un problema y muchas veces nos impide comprar algo más. Otro punto a su favor y más potente es ecológica, es la necesidad de evitar la tala de más árboles, pese a que se fomente el reciclado. También está por supuesto la mejor conservación del original, que puede ir deteriorándose con el paso del tiempo. Son argumentos que apoyan que el E-book se extienda, de forma que el interesado pueda comprar por Internet lo que antes adquiría en los kioscos (a no ser que estos se "modernizen". Pero para la puesta en marcha de la consagración (que no introducción) de este dipositivo se plantean varias cuestiones:



¿Qué garantías ofrecerá? ¿Cómo se va a poder proteger el Copyright? Porque fotocopiar un libro, a parte de ser un delito, es más laborioso que enviar por e-mail un pdf o un archivo encriptado cuya contraseña puede trasladarse de una persona a otra. Por otra parte… ¿qué sería del tacto insustituible del papel de una novela? O ese olor inconfundible, a ver si vamos a pensar que nadie ha acercado la nariz al papel. Bromas aparte, puede que su extensión pueda evitar los problemas de espacio, pero lo que preocupa es que llegue al punto de suprimir más del 70% de los libros, de forma que uno vaya a una librería a consultar o a adquirir copias electrónicas. Pero no, no me imagino para este segundo caso, sino descargándolas a través de Internet previo registro y pago. Y nos consta que grandes Editoriales lo tienen en sus planes. Y yo no lo veo mal, pero me horroriza pensar que cosas tan tradicionales se pierdan, pues el progreso en sí es necesario y bueno para todos, pero no hasta el punto de eliminar cosas con las que hemos crecido y nos gustaría hacer crecer a nuestros futuros hijos o familiares. Sin embargo es muy cierto que el E-book es muy sencillo de manejar y de guardar. Existen muchos y de diferentes tamaños, pero por lo general bastante cómodos de transportar.

En referencia a la conservación, considero que si un libro se cuida pueda durar entero y en buen estado muchísimos años. Incluso toda la vida. Pero un archivo inmaterial se puede corromper fácilmente o borrar por error, sobre todo si se nos estropea el disco duro o no tenemos copias de seguridad. Creo que para poder extender el uso del E-book en primer lugar se debe informar convenientemente a la gente de lo que se pretende y al tiempo de ese desarrollo se deberá reflexionar mucho sobre todos los posibles problemas o inconvenientes, como las dificultades que puede entrañar para la gente mayor (por poner un sólo ejemplo). Si es verdad que tenemos 10 años por delante, espero que sea el suficiente y necesario para, entre otras cosas, evitar que se suprima totalmente el uso del papel. En muchos procedimientos administrativos y particulares, estamos de acuerdo. Pero hay que valorar lo que puede implicar antes de explotarlo.

2 comentarios:

Luisma dijo...

El lado positivo es que se van a incrementar la venta de figuritas de recuerdo de alguna excursión, ya que al no tener libros para decorar nuestras librerías, tendremos que rellenar ese espacio con la típica gilipollez que te trae tu tía cuando visita Cuenca... jejeje.

La verdad es que yo sigo prefiriendo el papel, como bien dices, soy uno de esos que hasta lo huele!.

Un saludo!
Luisma.

Raúl dijo...

Jejeje desde luego, el que diga que alguna vez no ha olido el papel de los libros nuevos que tire la primera piedra :P

En cuanto al turismo igual hasta se extienden los DVD en vez de los libros.

Saludos!